El encebollado conquista Barcelona: tres restaurantes ecuatorianos abren en menos de un año
La cocina costeña ecuatoriana gana terreno en Catalunya con nuevas aperturas y reservas que se llenan cada fin de semana.
"Empezamos vendiendo encebollado los domingos en mercados", recuerda Patricia Macías, propietaria de El Manabita. "Cuando vimos que la gente hacía cola, decidimos abrir local fijo."
El éxito de estos espacios ha sorprendido incluso a sus dueños. La fórmula combina recetas tradicionales —encebollado, ceviche de camarón, bolón verde— con un servicio cuidado y precios accesibles.
Los expertos atribuyen el fenómeno a varios factores: una comunidad ecuatoriana consolidada en Catalunya (más de 80.000 personas), el creciente interés del público local por gastronomías sudamericanas y el efecto TikTok, donde vídeos de platos ecuatorianos acumulan millones de visualizaciones.
Para los emprendedores, el reto ahora es escalar sin perder autenticidad.